Está será la primera prueba de fuego para el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, que desde su llegada en mayo ha reiterado que no va a tolerar que la inflación, parte del mandato del emisor, se descontrole.
La economía de Estados Unidos se enfrenta a una semana crucial con la inflación resistiéndose a bajar, lo que podría forzar a la Reserva Federal a anunciar el miércoles una subida de las tasas de interés que lastraría el acceso al crédito y complicaría las cuentas de las familias en plena campaña electoral de medio mandato.
Los datos del IPC correspondientes al mes de agosto dados a conocer el viernes, los últimos en publicarse antes de la reunión de política monetaria que la Fed celebra la próxima semana, mostraron una subida de precios que se mantiene persistente y que aviva la posibilidad de que el banco central opte por incrementar el referencial.
Debido a un nuevo incremento de los precios del combustible derivado de la guerra contra Irán, el indicador se mantuvo plano en el 3,4% interanual en agosto después de haber registrado bajadas en los dos meses anteriores.
El dato subyacente, que excluye energía y alimentos por su volatilidad, sí mostró un descenso con respecto a julio, pero fue de apenas una décima hasta quedar en el 2,4%.
Las cifras revelaron así un encarecimiento de bienes y servicios que aún queda por encima de la meta del 2% marcada por la Fed y los operadores en Wall Street reaccionaron el viernes asegurando posiciones y anticipando que la entidad emisora incrementará el precio del dinero (actualmente en una horquilla entre el 3,5 y el 3,75%) en un cuarto de punto, en lo que supondría la primera subida de tipos en el país desde julio de 2023.
De acuerdo a la herramienta FedWatch, que traduce los precios de los futuros de fondos federales a 30 días, negociados en la Bolsa Mercantil de Chicago en un porcentaje de probabilidad sobre lo que puede decidir la Reserva Federal, la posibilidad de que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) incremente las tasas en un cuarto de punto el 16 de septiembre es, tras conocerse el IPC de agosto, del 90%.
«Mientras los precios del petróleo sigan subiendo, los riesgos inflacionarios permanecerán altos y las expectativas de endurecimiento monetario aumentarán», explicó John Canavan, analista de Oxford Economics.
Ligera caída de los intereses de los bonos
A su vez, los rendimientos para los bonos del Tesoro a largo plazo, que en las últimas semanas han alcanzado niveles no vistos en 20 años, cayeron ligeramente, subrayando esas expectativas de los inversores a cuenta de un endurecimiento monetario inminente, y a su vez indicando que el mercado prevé menor inflación y unas tasas más bajas a largo plazo.
Al mismo tiempo, la posibilidad de unas tasas más altas a partir de la semana que viene choca con las reclamaciones del presidente Donald Trump, que ha venido exigiendo mucha más flexibilización para estimular el crecimiento.
Con Informacion de BANCA Y NEGOCIOS.
