Un equipo internacional de investigadores en el que participa el Instituto de Biología Evolutiva (IBE), reveló que el dolor articular podría ser el precio oculto de un rasgo evolutivo humano.
Mediante el estudio de células híbridas de humano y chimpancé y técnicas genómicas avanzadas, el equipo reveló que las articulaciones humanas sufrieron un cambio evolutivo drástico que las hizo más elásticas, pero también más propensas a padecer enfermedades esqueléticas, según informó estudio publicado en la revista Nature.
A primera vista, parece difícil entender por qué la selección natural ha favorecido una condición que hace a los seres humanos mucho más propensos al desgaste de las articulaciones y la columna vertebral que otros grandes simios.
En comparación con los chimpancés, los seres humanos son más susceptibles a padecer afecciones como la osteoartritis, una de las principales causas de discapacidad y de disminución de la calidad de vida, que afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo.
“Este cambio evolutivo drástico hizo que nuestras articulaciones fueran menos eficaces a la hora de absorber los impactos y nos expuso a enfermedades esqueléticas —como la osteoartritis, la degeneración de los discos vertebrales y las hernias discales—, que son poco frecuentes en otros grandes simios, incluidos aquellos que alcanzan una edad avanzada”, explicó la coautora de la investigación, Fumitaka Inoue.
Fuente: VTV.
