El ministro israelí de Relaciones Exteriores declaró el lunes que Israel ha bombardeado lugares sospechosos de albergar armas químicas y misiles de largo alcance en Siria para impedir que caigan en manos de grupos hostiles.
Los insurgentes sirios alcanzaron Damasco el fin de semana y destituyeron al gobierno del presidente Bashar Assad tras cerca de 14 años de conflicto civil, lo que ha suscitado esperanzas de un porvenir más pacífico, pero también inquietudes sobre un eventual vacío de seguridad en la nación, que sigue dividida entre facciones armadas.
Los israelíes han acogido de manera positiva la caída de Assad, quien fue un socio esencial de Irán y del partido político y militar libanés Hezbollah, aunque manifiestan su inquietud respecto a lo que sucederá a continuación. Israel señala que sus fuerzas ocuparon transitoriamente una área de separación en Siria establecida por un acuerdo de 1974 tras la retirada caótica de las tropas sirias.
“El único objetivo que poseemos es la seguridad de Israel y sus ciudadanos”, afirmó Gideon Saar a los reporteros el lunes. “Por esa razón, atacamos sistemas de armamento estratégico, como, por caso, las armas químicas que quedan, así como misiles y cohetes de largo alcance, para evitar que sean controlados por extremistas.”
Con Informacion de THE ASSOCIATED PRESS
