Las escuelas de Estados Unidos han implementado esta estrategia en respuesta a las deportaciones masivas de Trump.
El 20 de enero dará inicio el segundo periodo presidencial del republicano.
Mientras el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se alista para comenzar su mandato el 20 de enero, prometiendo deportar a millones, las escuelas a nivel nacional están reevaluando sus planes por si agentes de inmigración llegan a sus instalaciones.
Según un informe de AP, en diversas ciudades grandes, los sistemas educativos respaldan el derecho de los estudiantes inmigrantes a asistir a clases, sin importar su estatus migratorio, y han afirmado que no cooperarán con los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE).
En California, se publicó un documento orientador para las escuelas que restringe la implicación local en la implementación de las normativas de inmigración. “Soy consciente de que existe un gran temor y preocupación acerca de los cambios previstos en la política migratoria de la nueva administración”, afirmó el Fiscal General de California, Rob Bonta, según informó la agencia.
El manual de 54 páginas de California describe las protecciones a nivel estatal y federal para los estudiantes, así como los procesos para atender solicitudes de documentos o entrevistas de las autoridades.
Con Informacion de EL TIEMPO
