La diplomacia china expresó su descontento ante la decisión de Panamá de abandonar el acuerdo internacional llamado ‘Franja y la Ruta de la Seda’. La notificación de su renuncia ocurrió luego de la visita del secretario de Estado, Marco Rubio, a la nación centroamericana, siendo un punto clave en el proceso que condujo a la decisión de José Raúl Mulino, presidente de Panamá.
Esta red internacional de relaciones diplomáticas y comerciales, creada por China durante la última década, ha sido un pilar clave para la ampliación de su influencia mundial. ‘Pekín siente mucho la resolución de Panamá’, afirmó Lin Jian, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, quien subrayó que la salida de Panamá de la iniciativa de la Ruta de la Seda representa un golpe para las relaciones entre las dos naciones, que habían mejorado desde la firma del tratado en 2017.
El representante enfatizó que la elección no solo responde a presiones externas, sino que también representa una perspectiva más amplia de los intereses a largo plazo que ambos países deberían perseguir. Lin también exhortó a Panamá a ‘mantenerse firme ante las interferencias externas’ y a evaluar la relación bilateral en función de los beneficios recíprocos que ambos países han alcanzado en los últimos años, sobre todo en el ámbito comercial.
Desde que Donald Trump volvió a tomar posesión como presidente en enero de 2025, la presión sobre Panamá para disminuir la influencia china sobre el Canal de Panamá ha sido fuerte. El Canal, que es uno de los pasajes interoceánicos más importantes del mundo, fue edificado por Estados Unidos y transferido a Panamá en 1999 después de un pacto bilateral firmado en 1977 con la administración de Jimmy Carter. A pesar de que la gestión está a cargo de la Autoridad del Canal de Panamá,
Con Informacion de EXPANSION
