Nueva York, 15 feb (batalladeideas.com).- En 2014, poco más de diez años después de la llegada de Tesla, apareció Nikola. Era una compañía automotriz diferente, otra que rendía homenaje al ingeniero eléctrico e inventor y que también aspiraba a liderar en el ámbito de los vehículos eléctricos. No obstante, su participación no estaba en el ámbito de los automóviles, sino en el de los camiones, lo que le otorgó el apodo ‘la Tesla de los camiones’.
Con alternativas de hidrógeno y batería, los camiones Nikola aspiraban a ser ‘la Tesla de los camiones’.
Después de controversias y ventas decepcionantes, ese sueño parece cerca de desaparecer.
Inmediatamente captó el interés, haciendo promesas de camiones eléctricos y de hidrógeno con autonomías de 2.000 kilómetros. Hoy, sus camiones son solo un recuerdo y la empresa se encuentra en la cuerda floja de la quiebra.
Al límite del abismo. Esa es la información que indican fuentes de Bloomberg y de The Washington Post, que afirman que representantes anónimos de la firma les han mencionado que la empresa está analizando sus requerimientos financieros y de liquidez para realizar una reestructuración financiera.
Y entre las opciones, se contempla la venta de la empresa, la mencionada reestructuración y la quiebra. La cuestión es cómo una empresa que llegó a estar valorada -aunque solo por un muy corto tiempo- por encima de un coloso como Ford, ha terminado en esta circunstancia. Y la imagen completa es bastante expresiva.
Con Informacion de XATAKA MOVILIDAD
