Caracas, 10 marzo (batalladeideas.com).- Practicar la medicina en Venezuela constituye un reto para los profesionales que desean modernizar sus conocimientos y sortear las complicaciones de la mayoría de los centros de salud públicos, por la escasez de equipos médicos.
Su dedicación al servicio los mantiene firmes ante la migración que, de acuerdo a estimaciones, ha provocado que más de tres mil profesionales de Lara dejen el país, de un total de más de 42 mil a nivel nacional, según la Federación Médica Venezolana. Aceptan el desafío de formarse, atender a los pacientes de la mejor manera y hacer diagnósticos certeros.
La calidad de la educación siempre será indiscutible, ya que se refiere a una formación de seis años en reconocidas instituciones educativas del país, entre las que se encuentra la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) como una de las más sobresalientes, señala La Prensa de Lara.
Aparte de la experiencia, esta educación se suma a la vida hospitalaria como residentes durante sus estudios de posgrado, en donde tienen interacción directa con casos críticos o emergencias en hospitales, como el Antonio María Pineda y el Pastor Oropeza.
El doctor José Francisco Guirnaldos, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UCLA, enfatiza que disponen de 28 especialidades, incluyendo maestrías y posgrados. Reconoce una cierta restricción en lo que respecta a avances tecnológicos que se manifiesta en los posgrados clínicos.
La situación socioeconómica influye también en los graduados; mientras que en las décadas de los 80 y 90 la mayoría solía buscar realizar posgrados, en años recientes, después de la pandemia de covid-19, solo se registra un promedio del 30%.
EL ARAGUEÑO
