38 pacientes han sido internados en hospital, dos más que la semana anterior. 95 casos pertenecientes a niños de hasta 4 años, mientras que 130 son de adolescentes de 5 a 17 años.
En el actual brote de sarampión en Texas, Nuevo México y Oklahoma, se han registrado 321 casos, según lo reportaron los estados este martes. Esto supone un incremento de 25 casos desde la actualización del viernes anterior.
Texas ha registrado 279 casos relacionados con el brote, Nuevo México ha reportado 38 y Oklahoma había reportado anteriormente cuatro casos.
Se han hospitalizado a 38 pacientes, dos más que la semana anterior. 95 casos pertenecen a menores de 4 años y 130 a adolescentes de 5 a 17 años. Se han reconocido casos en 11 territorios de Texas y dos de Nuevo México.
En Texas, la mayoría de los casos (191) se agrupan en el condado de Gaines, lugar en el que se detectó inicialmente el brote. En el condado de Lea, en Nuevo México, la mayoría de las situaciones se agrupan en el límite con el condado de Gaines.
La semana anterior, el Departamento de Salud de Oklahoma informó que contaba con cuatro casos de sarampión en individuos con “exposición asociada con el brote de Texas y Nuevo México”.
A pesar de que la mayoría de los casos pertenecen a individuos no vacunados o cuya condición de vacunación es desconocida, seis se hallaron en individuos que afirmaron haber recibido al menos una dosis de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR): dos en Texas y cuatro en Nuevo México.
El mes pasado, Texas reportó el primer fallecimiento del brote: un niño de escuelas que no había sido vacunado y no presentaba afecciones asociadas. Las autoridades de salud de Nuevo México siguen indagando en el motivo de la muerte de un individuo no vacunado que resultó positivo en el examen de sarampión.
Dado el carácter extremadamente contagioso de la enfermedad, las autoridades anticipan que seguirá extendiéndose.
“Este será un brote grande, y aún estamos en una fase donde el número de casos está aumentando… Realmente creo que esto durará un año”, expresó Katherine Wells, responsable de Salud Pública de Lubbock, en una reunión informativa el martes.
Pienso que, dado que es una región tan rural y multiestatal, se requerirá una mayor presencia en el terreno y un mayor esfuerzo para manejar la circunstancia. No es un grupo de personas aislado.
No obstante, las autoridades sostienen que incrementar la capacidad de pruebas resultará beneficioso para controlar el brote.
Los laboratorios se han establecido en Lubbock, próximo al foco del brote. Esto implica que ya no es imprescindible transportar muestras a Austin en avión, lo que disminuye el periodo de obtención de resultados de 72 horas a un solo día.
Durante la junta informativa del martes, los oficiales indicaron que detectar casos, exposiciones y individuos sin vacunación resultó crucial para disminuir un brote de sarampión en Chicago el año anterior.
“Mientras sigamos teniendo un grupo de personas sin vacunar, la propagación seguirá. Por lo tanto, es muy difícil afirmar que se ha alcanzado el tope a menos que se haya vacunado con éxito a todos los no vacunados”, expresó el Dr. Olusimbo Ige, comisionado del Departamento de Salud Pública de Chicago.
El año anterior, durante el brote, se suministraron 30.000 vacunas triple víricas (MMR) a los habitantes de Chicago, lo que impidió que se excedieran los 100 casos, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. No obstante, el brote se limitó a 64 casos registrados, la mayoría vinculados a un albergue.
De acuerdo con un conteo de la CNN, al menos 353 casos se habían registrado en Estados Unidos hasta el 18 de marzo. Esto ya sobrepasa la cantidad total de casos del año anterior.
Para el año 2024, en Estados Unidos se registraron un total de 285 casos de sarampión, de acuerdo con información proporcionada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Esta es únicamente la tercera temporada desde la eliminación del sarampión (2000), donde un brote ha provocado más de 200 casos. Se incluyen 2014, año en el que se produjo un brote relacionado con Disneyland, y 2019, año en el que un brote de casi un año en Nueva York estuvo a pocas semanas de concluir con la erradicación de la enfermedad en Estados Unidos.
Los CDC respaldan las iniciativas locales en Texas, mientras que el Dr. Philip Huang, responsable de Salud y Servicios Humanos del Condado de Dallas, sostiene que las iniciativas locales «se apoyan» en el respaldo federal.
“Nuestro personal para poder realizar las clínicas de vacunación y nuestro personal de epidemiología para realizar las investigaciones y el rastreo de contactos… gran parte de eso está financiado por el gobierno federal, por lo que dependemos mucho y estamos muy preocupados por algunos de los posibles recortes de personal que estamos viendo a nivel federal, así como algunos de los recortes presupuestarios”, declaró el martes.
Con la informacion de El periodico de Monagas.
