Caracas, 21 marzo (batalladeideas.com).- Aunque nueve de cada 10 individuos en edad laboral en Venezuela se sienten inspirados a obtener ingresos a través de una actividad emprendedora, conforme al Monitor Global de Emprendimiento 2024-2025 (GEM), por sus siglas en inglés.
Economistas y asesores subrayan que la educación financiera que obtiene la mayor parte de la población es bastante restringida. Casi inexistente en educación primaria y secundaria, y con algunas iniciativas en las universidades en programas relacionados con ciencias sociales.
En las familias de Venezuela, la educación financiera se basa en la experiencia. A causa de la disminución de fuentes de ingresos estables entre 2014 y 2021, periodo en que el país vivió una contracción económica, y por los escasos salarios de la fuerza laboral que hicieron que en 2023 el 51,9% de la población se encontrara en pobreza multidimensional,
Que incluye el ingreso, el acceso a servicios, la educación y la salud, según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi). Pocas familias logran tener un presupuesto de control de gastos, planificar inversiones, obtener una póliza de salud o contar con un fondo de ahorro en moneda fuerte.
La idea de que un hogar debe contar con un fondo de emergencia para hacer frente a una enfermedad, normalmente recae en las madres o abuelas, quienes son las gerentes del hogar por excelencia. «Comúnmente, esas proyecciones están relacionadas con las mujeres,» expresó Aarón Olmos, economista y profesor de posgrado en el IESA.
Aunque indica que existen excepciones. Por motivos culturales, los descendientes de extranjeros como europeos, árabes, asiáticos y judíos han heredado la cultura de hacer negocios, emprender, administrar el dinero e invertir a lo largo de generaciones, en lugar de laborar para otros.
EL ARAGUEÑO
