Madrid, 04 mayo, batalladeideas.com.- Rafael comenta que los recuerdos del 17 de diciembre de 2024, cuando terminó hospitalizado durante 10 días tras una grabación para televisión, son «confusos». «Recuerdo que quería expresarme y decir algo diferente; en ese momento ya entendía que tenía dificultades,» señala a EFE cuatro meses después, preparado para retomar su actividad profesional.
«Si afirmo (que no me sentí asustado) estoy engañando, pero si menciono que he sentido miedo, tampoco es cierto», aclara luego el cantante español, de 81 años, quien considera su trasplante de hígado en 2003 como el verdadero hito en su vida y expediente médico.
Desde entonces, asegura que está «acostumbrado a enfrentar las situaciones desde el inicio» y con esa mentalidad llegó inicialmente a un hospital y luego a otro, de donde salió con un diagnóstico, un linfoma cerebral primario, y un tratamiento que ha seguido rigurosamente.
«No puedo pretender que no me afectó (el diagnóstico).» Es una sensación diferente, es como si aceptara lo que me sucede, un ‘hágale algo’. (…) «Los doctores siempre mencionan que soy un paciente que colabora bastante,» comenta en una entrevista desde su hogar en Madrid.
En un lugar prominente del salón, destaca una imagen junto al recientemente fallecido papa Francisco, quien, según se dice, fue a presenciar su actuación en un concierto cuando todavía era arzobispo de Buenos Aires.
«No reflexiono sobre la muerte, pero cuando llegue, no le ofreceré una bienvenida», se restringe a comentar sobre este aspecto.
La semana pasada impactó con el anuncio de que el 15 de junio volverá a su programación de conciertos con un show en el Teatro Romano de Mérida (oeste de España). «Me encuentro en muy buen estado.»
AGENCIA EFE
