La táctica del país asiático aparenta ser un cambio gradual hacia el oro y activos de menor plazo.
El aumento de las tensiones geopolíticas entre China y Estados Unidos ha llevado al llamado gigante asiático a reducir, de manera gradual y sutil, su inversión en bonos del Tesoro estadounidense.
Este año, altos funcionarios del regulador de divisas de China pidieron que se llevara a cabo un análisis del impacto que podría tener la reestructuración de Fannie Mae y Freddie Mac, dos entidades fundamentales del mercado hipotecario.
Diferentes alternativas se incluyeron en la lista de evaluaciones, incluyendo la de activos asegurados por hipotecas, con avales implícitos del gobierno de Estados Unidos. Tampoco descartaron eventuales participaciones en acciones en esas instituciones.
Las acciones recientes señalan que la nación asiática busca una diversificación gradual de sus reservas, que actualmente se estiman en US$3,2 billones y que todavía están, en su gran mayoría, en activos en dólares. Zou Lan, vicegobernador del Banco Popular de China, afirmó en sus declaraciones que el portafolio ya es bastante variado. No obstante, también reconoció que los riesgos globales están siendo vigilados de manera continua.
La protección de los bonos del Tesoro de Estados Unidos ya no es segura, afirmaron académicos del instituto de Ciencias Sociales. Por esta razón, señalaron que sostener esa estrategia podría ser perjudicial a largo plazo.
Sin embargo, una venta masiva no es un contexto que se considere, según opinan expertos en la materia y que conocen la agencia Safe.
La táctica parece consistir en una lenta transición hacia el oro y activos con menor duración, un método denominado «tengnuo» -manejo ágil sobre la cuerda floja-, cuyo propósito es equilibrar la liquidez, la seguridad y el rendimiento sin generar perturbaciones en los mercados globales.
Con Informacion de BANCA Y NEGOCIOS.
