Berlín, 28 mayo, (batalladeideas.com).- La ofensiva de Israel en Gaza ha creado divisiones en el hasta ahora sólido apoyo de Alemania y otras potencias occidentales hacia Tel Aviv.
Desde hace años, los políticos alemanes han logrado cerrar cualquier debate sobre la relación entre el país e Israel al invocar una sola palabra: Staatsräson. Esa “justificación de Estado” alemana, establecida como compromiso ético tras el Holocausto, transformaba el respaldo a Tel Aviv en un principio esencial de la política exterior.
Un principio que, hasta ahora, ha perdurado en los momentos más difíciles de la guerra en Gaza, que ha dejado más de 50.000 muertos debido a la ofensiva israelí. Por ello, ha sido particularmente esclarecedor oír al canciller alemán, Friedrich Merz, emitir una crítica directa hacia la actuación de Israel en Gaza.
No lo expresó de manera indirecta ni como una información no oficial, sino en una entrevista en televisión, en un horario estelar y con un tono serio. «Atacar a la población civil en tal medida, como está sucediendo con mayor frecuencia en los últimos días, ya no puede ser justificado como parte de la lucha contra el terrorismo de Hamás», afirmó Merz este lunes. La declaración aún no alcanza a ser una ruptura, pero el cambio de tono es notable.
Este martes, en el marco de una visita oficial a Finlandia, Merz expresó que los extensos bombardeos del ejército israelí en Gaza le resultaban incomprensibles. «No comprendo de qué manera se espera que ayuden a luchar contra el terrorismo.»
«Lo que sucede, honestamente, ya no tiene sentido», afirmó el mismo canciller que asumió en febrero prometiendo recibir en Berlín a Benjamin Netanyahu, a pesar de la orden de captura de la Corte Penal Internacional en su contra. Igualmente, el que tiene en su oficina una fotografía de la playa de Zikim.
EL CONFIDENCIAL
