Este viernes, el Ejército tailandés reiteró las acusaciones a Camboya por quebrantar el acuerdo de cese al fuego firmado entre las dos naciones para mitigar el conflicto fronterizo que comenzó a finales de julio y que causó alrededor de cincuenta muertes.
“Se ha constatado que las fuerzas armadas camboyanas continúan llevando a cabo múltiples acciones que representan infracciones del acuerdo de cese al fuego en varios aspectos”, afirma en un comunicado la institución militar tailandesa al señalar el uso de minas antipersona como ejemplo.
Las Fuerzas Armadas de Tailandia también acusan a las autoridades camboyanas de emplear civiles, como mujeres, niños y monjes budistas, en áreas donde ambos países reclaman territorios.
Esta denuncia se refiere al incidente ocurrido a inicios de semana, cuando soldados tailandeses dispararon balas de goma y lanzaron proyectiles de gas lacrimógeno “en defensa propia” contra ciudadanos camboyanos “pertrechados con palos de madera”, para dispersarlos de una zona limítrofe donde los civiles derribaron una valla recién instalada por las fuerzas de Bangkok.
Nom Pen, quien acusó a Tailandia de “emplear la violencia para adueñarse de territorio”, reportó el miércoles que 23 civiles fueron heridos en este reciente suceso ocurrido en un área boscosa que ambos países reivindican.
Las fuerzas armadas de Tailandia y Camboya sostuvieron un conflicto bélico del 24 al 29 de julio en diferentes áreas de la frontera, lo que resultó en la muerte de alrededor de cincuenta individuos y cientos de miles de evacuados.
Los dos países acordaron una suspensión del enfrentamiento en Malasia para intentar reducir la tensión y resolver el conflicto de forma diplomática.
Los países limítrofes mantienen un antiguo conflicto territorial en varios sectores de los 820 kilómetros de frontera que comparten, la cual fue trazada por Francia en 1907, cuando Camboya formaba parte de su colonia.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO.
