Washington, 2 noviembre, (batalladeideas.com).- En la “primera economía del mundo”, miles de hogares se enfrentan a un futuro incierto. En San Diego, California, las extensas colas ante los centros de distribución de alimentos evidencian el efecto inmediato del cierre del gobierno federal, que deja sin sueldo a miles de trabajadores públicos y militares.
El Banco de Alimentos de San Diego ha extendido su red de distribución para ayudar a los damnificados, pero la necesidad aumenta a un ritmo preocupante. Cientos de empleados del gobierno visitan por primera vez estos lugares para poder sustentar a sus hogares.
A esta circunstancia se añade otra inquietud: los retrasos en los subsidios sanitarios y el incremento en los precios de los seguros médicos según la Ley de Cuidados de Salud Asequible, que comenzaron precisamente cuando el cierre llegó a su nivel más agudo.
Los programas federales de ayuda alimentaria, como el SNAP, también sufren demoras en la entrega de beneficios, lo que pone a millones de personas en peligro de inseguridad alimentaria.
VENEZUELA NEWS/BDI
