El trágico accidente de tren en Adamuz, en la provincia de Córdoba, ha generado relatos de gran sufrimiento que han impactado a toda España.
De acuerdo con lo que informa el diario El Mundo, una de las historias más conmovedoras es la de la familia Zamorano Álvarez, que vive en Aljaraque, Huelva.
La familia regresaba a casa tras un viaje soñado a Madrid, donde habían recorrido el estadio Santiago Bernabéu y disfrutado de un musical como obsequio de Reyes.
El accidente costó la vida del padre, la madre, el hijo mayor y un primo de 23 años, dejando como única sobreviviente a la hija menor de solo seis años.
La niña consiguió escapar por su cuenta a través de la ventanilla de uno de los coches delanteros del tren Alvia después del choque con la unidad de la empresa Iryo.
Agentes de la Guardia Civil (GC) la encontraron caminando sola por las vías del tren en plena oscuridad.
La niña, que por suerte salió casi ilesa y solo necesitó tres puntos de sutura en la cabeza, permaneció gran parte de la madrugada bajo el cuidado de una agente hasta que este lunes logró reunirse con su abuela en un hotel de Córdoba.
El alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández, ratificó la identidad de los difuntos, que eran reconocidos en la localidad por administrar un negocio familiar.
En medio del dolor, los familiares de las víctimas han manifestado su descontento respecto al manejo de la emergencia.
Juan Barroso, pariente de la familia, expresó ante el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba la ausencia de información adecuada por parte de las autoridades.
Con Informacion de ALERTA 24.
