Investigadores de la Universidad Estatal de San Petersburgo, en colaboración con otras instituciones científicas, desarrollaron una tecnología ecológica de tratamiento previo a la siembra para prevenir enfermedades en las plantas y aumentar el rendimiento agrícola.
La innovación utiliza una combinación de quitosano y glioxal. El quitosano es un biopolímero natural obtenido de la quitina, mientras que el glioxal funciona como un agente antibacteriano que resguarda el suelo y las vegetaciones frente a plagas y patógenos.
Durante las pruebas de laboratorio con trigo blando, la técnica que ofreció el mejor resultado consistió en sumergir las semillas en una solución de quitosano, secarlas y aplicarles una solución acuosa de glioxal. Esta metodología logró incrementar el rendimiento en más de un 50 % y disminuyó el riesgo de infecciones peligrosas.
El proyecto superó con éxito sus fases preliminares en los laboratorios universitarios. Para la implementación de este procedimiento a escala industrial, el equipo de investigación determinó que se requerirán estudios adicionales enfocados en evaluar la escalabilidad del proceso.
Fuente: VTV.
