El Ministerio Público de Guatemala investiga al pastor evangélico Abraham Ixcotoyac por el caso de su hija Yuleidy, de 15 años, quien fue dada por muerta, colocada en un ataúd y despertó en pleno velorio.
El hecho ocurrió el sábado 10 de octubre, en la aldea El Jocote, en Sacapulas, Quiché.
Según la versión del padre, la joven se sintió mal tras un servicio religioso. El sábado decidió llevarla a un centro asistencial porque ella le dijo que sentía un fuerte dolor en el corazón, y asegura que perdió el conocimiento.
En el camino, el pastor dijo que no percibió respiración ni pulso. En vez de seguir hasta el hospital, buscó una funeraria, compró un ataúd y regresó con ella a su casa.
Ya en la vivienda, con familiares y miembros de la iglesia reunidos, notaron que la adolescente tenía signos vitales. El pastor confirmó que nunca fue ingresada a un hospital y que ningún médico certificó su muerte. Tampoco existía acta de defunción.
El Ministerio Público indaga lo ocurrido y la Procuraduría de la Niñez analiza si hubo negligencia.
La Procuraduría General de la Nación abrió además un expediente para velar por el bienestar de la menor.
El Inacif considera que el caso podría judicializarse, porque la joven nunca llegó a una morgue y el proceso para certificar el fallecimiento no se completó.
La joven está internada en un hospital privado, donde le hacen evaluaciones.
Los primeros exámenes indican que está sana, y los investigadores han detectado inconsistencias en los testimonios de la familia y otros involucrados.
Fuente: ALERTA 24.
