Las recientes declaraciones se suman a las conversaciones de alto nivel que sostuvieron delegaciones de ambos países.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes que su administración examinará una «posible reestructuración» de la deuda pública de Venezuela, al ser abordado brevemente por la prensa internacional tras ser consultado sobre las urgencias económicas y el panorama político del país sudamericano.
Ante las preguntas formuladas sobre las necesidades financieras de la nación, el mandatario estadounidense se limitó a señalar «We will take a look at it» («Le echaremos un vistazo»), abriendo formalmente la puerta a que Washington evalúe los mecanismos de alivio y renegociación del pasivo venezolano.
Las recientes declaraciones de Trump se suman a las conversaciones de alto nivel que sostuvieron delegaciones de ambos países el pasado mes de septiembre durante el marco de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.
Posteriormente, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, confirmó a los medios que en dicho encuentro se conversó de manera prioritaria sobre la reorganización de las obligaciones financieras. Además, Rubio calificó el proceso de reestructuración como un «paso indispensable» para sentar las bases de la recuperación económica y el éxito institucional del país.
En el proceso de estas gestiones bilaterales, la administración norteamericana ha venido preparando el terreno regulatorio mediante medidas ejecutivas emitidas a través del Departamento del Tesoro. A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), Washington otorgó licencias generales que autorizan la prestación de servicios legales, financieros y de consultoría vinculados a la evaluación de la deuda soberana y de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Dicho marco regulatorio expedido por la OFAC permite que firmas de asesoría y tenedores de bonos comiencen a elaborar esquemas de negociación sostenibles, facilitando un proceso ordenado para la posterior renegociación con los acreedores internacionales. Con estas directrices y las palabras expresadas por Trump, se afianza la ruta hacia una eventual reorganización del pasivo exterior venezolano bajo el acompañamiento financiero de Estados Unidos.
Fuente: EL UNIVERSAL.
