Ciudad de Mexico, 10 feb (batalladeideas.com).- En 2023, ocurrió un levantamiento en un centro de rehabilitación social en Ciudad Juárez. Dos años después, Netflix estrena la serie mexicana Celda 211, basada en un suceso verdadero para el que aún no hay justicia ni reparación.
Aunque el abogado representado en los seis primeros capítulos de la serie no existe, el evento que ocurrió en 2023 sí fue real, en una cárcel mexicana donde se produjo uno de los motines más publicitados hasta ese momento.
Juan Oliver, interpretado por Diego Calva, queda atrapado en el enfrentamiento que transforma la prisión en un campo de batalla; y al ser reconocido por los guardias como uno más de los prisioneros, debe hallar la manera de sobrevivir.
No obstante, Celda 211 es una novela de 2004 escrita por Francisco Pérez Gandul, adaptada al cine español en 2009 por Daniel Monzón. En esa historia, el personaje principal, interpretado por Alberto Ammann, enfrenta un motín en su primer día como funcionario de prisiones, lo que lo obliga a hacerse pasar por un prisionero para sobrevivir.
En esta ocasión, la realidad de la violencia que se experimenta en el norte de México parece haber sobrepasado la ficción, por lo que se ajustó el guion a la historia ocurrida en la tierra de Juan Gabriel.
El 1 de enero de 2023, un grupo de prisioneros del penal 3 de Ciudad Juárez, liderados por Ernesto Piñón de la Cruz, se rebeló, resultando en 17 fallecidos, de los cuales 10 eran custodios y los demás, internos recluidos.
El suceso también dejó 14 heridos que recibieron atención tras el restablecimiento del control de las instalaciones, de las cuales, se informó, se fugó “El Neto”, la causa del motín en el que también huyeron otros 30 reclusos.
El fiscal de Chihuahua, Roberto Javier Fierro, informó posteriormente que la mayoría de los fugados estaban en proceso o ya habían sido sentenciados por delitos graves, por lo que aguardaban su traslado a cárceles federales. Luego de la fuga, ocurrieron múltiples confrontaciones en las calles de la ciudad de Chihuahua.
Ese día, Julio César Lares Nicolás y Édgar Echeverría Rodríguez fueron asesinados durante la revuelta; el segundo, afirman sus familiares, estaba encarcelado sin evidencias y estaba a punto de ser liberado.
Uno de los identificados como culpables, llamado Braulio Raúl Ornelas Contreras, fue hallado sin vida en noviembre de 2023 en una celda del Centro Federal de Readaptación Social No. 12, ubicado en Ocampo, Guanajuato, donde fue llevado después de ser señalado por haber introducido las armas, chalecos antibalas y cascos que usaron Piñón y el grupo de reclusos que se rebelaron.
Con Informacion de INDEPENDENT EN ESPAÑOL
