Buenos Aires, 21 feb (batalladeideas.com).- Trabajadores argentinos salieron a las calles por la grave situación de la obra social de los jubilados en el país, debido al ajuste del Gobierno de Javier Milei y la reducción por parte del Estado, lo que llevó a una violenta represión por parte de la policía.
En medio de una serie de escándalos presidenciales que comprenden fraudes millonarios con criptomonedas y pactos con periodistas, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se trasladó a la sede central del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados PAMI, mientras que bajo la dirección de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, la movilización fue agredida con gases lacrimógenos.
El sindicato se organizó y afirmó que el Gobierno de Javier Milei presenta varias irregularidades en lo que respecta a la obra social, siendo la lentitud en la entrega de medicamentos y la escasez de estos dos de las más notables. Asimismo, afirman que no se adquirieron materiales de fisiatría en esta administración (bastones, sillas, camas, colchones, entre otros); aumentos de precios y deficiencias en las prestaciones de médicos especialistas sin supervisión; y la cobranza ilegal de plus y tarifas diferenciadas de 50 mil pesos argentinos en promedio para personas jubiladas; entre otros.
ATE acusa el estancamiento de salarios y los despidos en la entidad, señalando que diversas oficinas en el país fueron cerradas debido a los despidos ilegales de empleados.
Rodolfo Aguiar mencionó que “la autoridad presidencial se encuentra fracturada y la imagen del Gobierno deteriorada. No podemos darles descanso a los estatales. Es necesario intensificar la confrontación a nivel nacional.
«Esto es un intercambio de golpes.» Igualmente, el líder señaló que “debemos prevenir que continúen despojando el presupuesto de la obra social y dejando a millones de jubilados desatendidos y sin servicios”.
Con Informacion de VTV.GOB.VE
