Del autobús descienden individuos con pinceles, rodillos y escobas. Llevan camisetas con un corazón en el pecho, ¿o unas siglas BV que imitan el motor de una motocicleta? Los anfitriones están confundidos; anticipaban la llegada del programa de responsabilidad social de Empire Keeway, EK, y ¡efectivamente, es Buen Vecino!. Un proyecto que, desde hace 18 años, aporta bienestar a la comunidad y ha favorecido a más de 6000 individuos.
Buen Vecino respalda a entidades tanto públicas como privadas para optimizar las condiciones de vida y operativas; es una iniciativa de voluntariado: miembros y socios de la empresa realizan labores de rehabilitación, pintura, embellecimiento y limpieza como apoyo social comunitario.
«la responsabilidad social de una entidad tiene diversas manifestaciones y un propósito: ‘servir a la comunidad a la que pertenecemos y en la que deseamos prosperar’. En EK consideramos que esto debe alinearse con nuestra visión: ser la compañía líder en el ámbito nacional e internacional para proporcionar bienestar a nuestros empleados y a la sociedad en su conjunto».
Desde 2006, Buen Vecino ha brindado servicio a más de 400 instituciones. En 2024, reparó el techo de la casa de abrigo La Pulga y El Piojo, realizó mantenimiento al aire acondicionado del Hospital José Ramón Figuera, instaló un nuevo techo en el Núcleo de la Orquesta Sinfónica Alma Llanera, arregló el sistema eléctrico y pintó la estación de Bomberos de Santa Teresa e impermeabilizó el Centro de Evaluación para Niños con Dificultades de Aprendizaje en Charallave; todos ubicados en Los Valles del Tuy.
Con Información de VENEZUELA NEWS.
