Washington, 08 abril, batalladeideas.com.- La globalización que conocemos está llegando a su conclusión. Mientras Estados Unidos se repliega, China establece su propio ecosistema. Algunos de estos cambios no podrán ser revertidos.
El mundo no cambia de la noche a la mañana, pero en ocasiones hay momentos decisivos que solo identificamos al mirar hacia atrás. La destrucción del muro en 1989, el derrumbe de Bretton Woods en 1971 o la crisis de Lehman Brothers en 2008 señalaron el cierre de una era y el comienzo de otra.
Hoy nos encontramos en un instante, quizás, parecido. La declaración del político británico Darren Jones, «la globalización tal como la hemos experimentado en las últimas décadas ha concluido», citada por Newsweek, puede parecer una exageración reaccionaria ante los aranceles de Trump, pero no lo es.
Estamos abordando un asunto que supera una guerra comercial. Es el fin de un sistema económico que ha sostenido la prosperidad global durante treinta años. Tara Zahra lo detalla en The New York Times: es un instante que evoca la caída de la primera etapa de la globalización después de 1913, cuando el valor de las exportaciones globales descendió del 14% al 6% de la economía mundial.
Estados Unidos fue el diseñador principal de este sistema, pero se ha transformado en su gran destructor. La nación que se benefició de las ventajas del libre comercio para desarrollarse ahora impone el mismo arancel del 10% tanto a sus socios democráticos como a gobiernos como el Talibán. En realidad, los aranceles en la Unión Europea son más altos que en Corea del Norte.
No se trata únicamente de la decisión caprichosa de un presidente, sino del resultado último de un extenso proceso. Tal como lo registra Zahra, la notificación se produjo en 1999 con las manifestaciones antiglobalización en Seattle que se replicaron en diversas partes del planeta.
XATAKA
