La Oficina del Presupuesto del Congreso alertó que la audaz propuesta aumentará la deuda federal y disminuirá considerablemente la cobertura de salud.
La Casa Blanca y los jefes republicanos habían iniciado una campaña anterior para poner en duda el informe de la CBO. “Históricamente, han estado en un error”, afirmó la portavoz Karoline Leavitt. El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, describió los números del organismo como “completamente incorrectos”, afirmando que minimizan el crecimiento económico que provocarán las nuevas exenciones.
Russ Vought, director de presupuesto de la Casa Blanca, afirmó que, si se modifican las proyecciones considerando la política fiscal actual —es decir, prorrogando de manera automática los recortes fiscales existentes—, el paquete en realidad no incrementaría el déficit. De acuerdo con su estimación, los recortes en el gasto disminuirían el déficit en 1,4 billones de dólares.
No obstante, tanto demócratas como ciertos republicanos piensan que este tipo de contabilidad es una “trampa” que disimula el impacto fiscal real. Para Vought, el verdadero truco es el enfoque de la CBO, al contabilizar como «nuevos gastos» los recortes fiscales que, si no se renovaran, desaparecerían.
Un componente clave del paquete es el incremento de 4 billones de dólares al límite de la deuda nacional, que actualmente está establecido en 36 billones. El Departamento del Tesoro ha señalado que esta extensión será indispensable este verano para prevenir el incumplimiento de compromisos ya adquiridos por el Estado.
Con Informacion de INFOBAE.
