Los fundamentos del acoso laboral se centran en la prevención, la comunicación, la privacidad, el respeto a la dignidad y la prohibición de represalias, con el objetivo de establecer un entorno laboral seguro y respetuoso. La política de cero tolerancia al acoso, la equidad, el respeto por la dignidad individual, la voluntariedad, la presunción de inocencia y la confidencialidad son fundamentales para enfrentar esta cuestión. María Angélica Betancourt, abogada y presentadora de «Aquí se habla legal», indicó en una entrevista para Fedecámaras Radio los principios del acoso laboral y las metas de desmoralizar al empleado.
«El acoso no es un incidente aislado; debe existir una intención evidente de hacer daño y con frecuencia. “Si te hacen caso omiso o te marginan de manera constante, eso también tiene importancia”, expresó Betancourt en el programa “Análisis de Entorno”.
El comportamiento físico o mental que se repite y se extiende en el tiempo es uno de los elementos más comunes en este tipo de situaciones. El o la empleada puede presentar hechos aislados, como un correo hostil o específico. Betancourt relaciona esta intención con el objetivo de asustar, menospreciar, degradar y desmoralizar a la persona en su ámbito laboral o fuera de él.
La especialista explicó a los reporteros Betania Pérez y Juan Carlos Salas que hay dos clases de acoso en el trabajo: el vertical, que puede ser de jefe a empleado (descendente) o de empleado a jefe (ascendente), y el horizontal, que ocurre entre colegas de igual rango. Los signos que lo evidencian incluyen comportamientos reiterados con la intención de hacer daño, la asignación de tareas sin sentido o la generación de estrés, temor y afectación a la salud.
Con Información de EL ARAGUEÑO.
