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Pelos y cucarachas: la comida ‘infernal’ en una cárcel argentina que desata un escándalo judicial.

Redacción Batalladeideas
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Buenos Aires, 29 diciembre, (batalladeideas.com).- Un juez probó la comida para investigar las denuncias de los presos y se enfermó de inmediato.
El SPF de Argentina se vio envuelto en un escándalo tras una investigación judicial sobre una prisión que ofrecía alimentos en mal estado a más de 2.000 reclusos, una irregularidad que podría estar relacionada con una red de corrupción que generaría ganancias anuales de 32.000 millones de pesos (22 millones de dólares).

La Agencia de Noticias Digital informó que el descuido en la alimentación era tan extremo que los alimentos podían contener pelos, clavos, cucarachas y productos visiblemente deteriorados, con un olor a putrefacción. De forma excepcional, se ofrecían a los prisioneros platos con pollo o carne, aunque en porciones muy reducidas que no alcanzaban los 60 gramos y que, en verdad, eran más bien sobras, no cortes ni piezas abundantes.

Los incidentes sucedieron en la prisión federal de Ezeiza, situada en la provincia de Buenos Aires, donde la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) había constatado que la comida era inadecuada para el consumo humano por la presencia de bacterias como Escherichia coli, Listeria monocytogenes y Bacillus cereus, a causa de la falta de higiene en su elaboración.

El periódico Página 12 informó que, en el marco de la investigación, el juez Federico Villena, que lidera el caso, degustó algunos de los platillos, pero se envenenó al instante y sufrió diarrea y vómitos.

Asimismo, señaló que la hipótesis central del caso sostiene que el director del Servicio Penitenciario Federal, Fernando Julián Martínez, habría monopolizado el servicio de alimentación para conceder contratos a compañías ‘fantasma’ con diferentes denominaciones que, en esencia, eran una misma.

El año anterior, el juez señaló la mala calidad de los alimentos que proporcionaba la empresa Foodrush y prohibió su futura contratación. Otra empresa llamada Bio Limp ocupó su lugar.

RT ESPAÑOL/BDI

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