A pesar de que el interés primordial de la infancia está respaldado por la Constitución, las cifras de agresiones sexuales en menores han crecido de manera constante desde el 2010.
En el siglo XXI, el abuso sexual infantil continúa siendo uno de los problemas de salud pública más serios en México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). A pesar de que las cifras muestran una ligera disminución en la incidencia de esa violencia, entre 2022 y 2023, los casos documentados por las autoridades siguen siendo inciertos a causa de la escasez de denuncias.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el abuso sexual infantil se define como “la implicación de un niño o niña en una actividad sexual que no entiende del todo y a la que no puede dar su consentimiento o para la que no está preparado en su desarrollo y no puede aceptar, o que infringe las leyes o los tabúes sociales de una comunidad”.
De acuerdo con los informes de lesiones elaborados por la Secretaría de Salud, en el año 2010 se registraron 791 casos de niños y adolescentes de 1 a 17 años que fueron atendidos en hospitales del país debido a violencia sexual. Desde ese momento, el número empezó a crecer de manera exponencial, como se puede apreciar en el gráfico elaborado por la Redim.
Con Informacion de INFOBAE.
