Uno de los últimos descubrimientos en Pompeya ha sido un enorme complejo de baños que habría pertenecido a una de las máximas personalidades de la villa
Pompeya constituye uno de los más significativos tesoros arqueológicos del planeta. Hace 2.000 años, la erupción piroclástica del Vesubio destruyó y cubrió las ciudades de Pompeya y Herculano y, aunque las excavaciones arqueológicas iniciaron en 1739, todavía continuamos revelando los misterios de esa civilización.
Se calcula que un tercio de la ciudad aún está bajo tierra, pero en los últimos años hemos descubierto datos fascinantes como el genoma de un pompeyano o rollos de papiro quemados con información tan intrigante como la posible ubicación de la sepultura de Platón. En el año anterior, se logró un avance significativo para entender de manera más clara cómo era la sociedad de ese tiempo.
En primer lugar, se halló una “sala negra” de aproximadamente 15 metros de largo por seis de ancho que se cree habría sido un comedor. El color negro de las paredes ayudaría a ocultar el hollín de las lámparas de aceite, y algo sorprendente es que los frescos en las paredes estaban en perfecto estado. El segundo gran hallazgo fue la “habitación azul”.
Con Informacion de XATAKA MAGNET
