El presidente estadounidense advirtió que las naciones que adquieran productos venezolanos podrían enfrentar un gravamen extra del 25 % en sus exportaciones a Washington. ¿Es el momento adecuado para arriesgar un negocio en esas circunstancias? El gobierno neogranadino enfrenta también una restricción: la expiración de la licencia de la Ofac.
El Ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, mantuvo encuentros con el presidente Nicolás Maduro y otros altos cargos del gobierno venezolano para discutir varios asuntos relacionados con la energía. Entre los temas discutidos, sobresalió la posible adquisición de la petroquímica venezolana Monómeros, una compañía fundamental en los proyectos de transición ecológica del gobierno de Gustavo Petro.
Monómeros, situado en Barranquilla, se ha considerado un activo clave, particularmente en un entorno de alta solicitud de fertilizantes, artículo que constituye hasta el 30 % de la producción del país. No obstante, el procedimiento enfrenta un impedimento crucial: las sanciones económicas y comerciales que Estados Unidos ha impuesto a Venezuela.
El gobierno de Colombia ha explorado opciones para superar este obstáculo, incluyendo conseguir una licencia de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (Ofac) de EE. UU. que permita llevar a cabo transacciones comerciales y financieras con Monómeros. A pesar de los intentos diplomáticos, la aprobación todavía no ha sido renovada (expiró el 25 de junio), lo que dificulta la viabilidad del convenio.
Con el objetivo de progresar, la Superintendencia de Sociedades de Colombia ha realizado encuentros con representantes de la Casa Blanca para abordar la urgencia del asunto, puesto que Monómeros enfrenta importantes dificultades económicas y está al borde de la insolvencia. Las autoridades de Colombia han sugerido acelerar el proceso de aprobación de la licencia, especialmente para asegurar que instituciones como el Banco Agrario y Ecopetrol no enfrenten las limitaciones.
Con Informacion de VERSION FINAL.
