Desde la invasión masiva de Ucrania por Moscú en 2022, la economía rusa ha sobrepasado las proyecciones. Sus números no son alentadores, pero tampoco devastadores. El año pasado, es probable que la economía de guerra haya aumentado más rápidamente que Estados Unidos y todas las principales economías de Europa. El desempleo alcanza un nivel récord histórico. Y si el aumento del presupuesto de defensa ha restringido otras inversiones, eso es algo pasajero.
Estas cifras transmiten un mensaje a las audiencias nacionales e internacionales, afirmó Elina Ribakova, investigadora principal del Instituto Peterson de Economía Internacional. Al público ruso: “Aún nos mantenemos firmes”. A los amigos de Ucrania: “Podemos resistir”.
La percepción de Rusia como una nación poderosa desde el enfoque económico tiene efectos tangibles. En Occidente, hay quienes cuestionan la efectividad de las sanciones impuestas por los aliados de Ucrania, las cuales el presidente Vladimir Putin descalificó como simples “obstáculos logísticos”. Si no es de esa manera, ¿por qué hacerse el esfuerzo?
Sin embargo, otros especialistas afirman que esta percepción de resiliencia es una ilusión, cuidadosamente elaborada por el Kremlin para engañar a sus oponentes acerca de la salud de la economía rusa. Conforme la guerra se aproxima a su tercer aniversario, esta máscara comienza a desmoronarce.
Con Informacion de CNN EN ESPAÑOL
