Este sábado, Arabia Saudita llevó a cabo la ejecución de ocho individuos, de los cuales siete eran extranjeros (cuatro somalíes y tres etíopes), marcando uno de los días más letales del año en relación a la aplicación de la pena capital.
De acuerdo con la agencia estatal SPA, siete individuos fueron ejecutados en la región de Najran, en el sur del país, por delitos de tráfico de hachís.
La octava ejecución, realizada en la región de Asir, fue de un ciudadano saudí sentenciado por matar a su madre. Con estos decesos, la cifra de ejecuciones en 2025 llega a un mínimo de 230, de acuerdo con un conteo de AFP que se basa en fuentes oficiales, de las cuales 154 están vinculadas a infracciones por drogas.
La mayor parte de los ejecutados son extranjeros, especialmente de nacionalidades como somalíes, paquistaníes, egipcios y etíopes, según la Organización Europea Saudí para los Derechos Humanos (ESOHR), que opina que el país podría sobrepasar su récord de 345 ejecuciones registrado en 2024.
El incremento en las ejecuciones está relacionado con la campaña contra las drogas iniciada por las autoridades en 2023.
Varios de los actuales condenados fueron detenidos durante esa campaña y han finalizado recientemente sus trámites legales.
Arabia Saudita detuvo durante tres años las ejecuciones por delitos relacionados con narcóticos, pero las volvió a iniciar en 2022, con un aumento gradual desde entonces.
Con Informacion de NOTICIA AL MINUTO.
