Puerto España, 18 octubre, (batalladeideas.com).- El fallecimiento de pescadores en acciones militares de Estados Unidos en el Caribe podría alterar la postura del país sobre el despliegue. La familia de una de las víctimas exige que ninguna autoridad se haya puesto en contacto con ellos desde el reciente ataque.
La Asamblea del Caribe expresó una firme condena al despliegue naval de Estados Unidos en el mar Caribe, tras confirmarse la muerte de dos pescadores de Trinidad durante una operación militar estadounidense cerca de las costas de Venezuela. El suceso, considerado un “ataque de agresión injustificable”, ha provocado manifestaciones y un intenso descontento en la región.
Grupos sociales y habitantes de Trinidad y Tobago se reunieron el viernes frente a la embajada estadounidense en Puerto España, demandando justicia y el cese de las acciones militares que, según afirman, han ocasionado más de 27 muertes de civiles en aguas caribeñas debido a acusaciones infundadas de narcotráfico.
El exministro de Relaciones Exteriores, Amery Browne, criticó la inacción del gobierno trinitense, señalando que actúa con «arrogancia y sumisión hacia Washington».
“Esto no refleja la realidad de Trinidad y Tobago.” Confiamos en el derecho internacional y en la observancia del derecho marítimo. “No podemos rationalizar el fallecimiento de nuestros pescadores con pretextos antidrogas”, afirmó Browne, quien solicitó una evaluación urgente de la política de colaboración militar con Estados Unidos.
De acuerdo con informes de medios locales, este constituye el quinto ataque naval desde que el gobierno de EE. UU. comunicó su despliegue en el Caribe el 2 de septiembre, en una campaña que el presidente Donald Trump calificó de “guerra contra el narcotráfico”, sin ofrecer evidencias públicas de las supuestas relaciones criminales.
«Nos sentimos desamparados»: el testimonio de una familia en luto
Entre las víctimas figura Chad Joseph, un joven trinitense de 26 años, quien habría estado a bordo de una de las embarcaciones destruidas el pasado 14 de octubre. Su familia denuncia que ninguna autoridad nacional o estadounidense se ha comunicado con ellos desde el incidente.
GLOBOVISION/BDI
