Minessota, 8 enero, (batalladeideas.com).- Miles de personas se manifestaron en las calles de Minneapolis, Nueva York, Los Ángeles, Miami y Seattle, entre otras ciudades de EE. UU., tras el asesinato de Renee Nicole Macklin Good, una mujer sin antecedentes penales y madre de tres hijos, por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Las manifestaciones, que evocan la amplia geografía y la intensidad de las protestas tras el asesinato de George Floyd, reflejan un claro rechazo no solo al crimen, sino también a la política de detenciones, acoso y represión migratoria promovida por el gobierno de Donald Trump.
Según los protestantes, el caso de Renee Good revela otra vez la naturaleza mortal y deshumanizante de las acciones migratorias federales. Mientras la Casa Blanca y el Departamento de Seguridad Nacional trataron de justificar el homicidio afirmando que la víctima supuestamente intentó chocar contra un agente, grabaciones divulgadas y relatos presenciales desmienten esa narrativa oficial, provocando indignación.
En lugar de solicitar una investigación independiente, el vicepresidente JD Vance apoyó al agente implicado y culpó a la víctima por su propia muerte.
Las autoridades etiquetaron a Renee Good como una «extremista», un relato que fue rechazado rotundamente por su familia y su comunidad, quienes la ven como una madre dedicada y laboriosa con sus hijos.
VENEZUELA NEWS/BDI
