Nueva York, 01 mayo, batalladeideas.com.- Después de escapar de Silicon Valley por razones políticas y de negocios, Elon Musk está desarrollando un complejo empresarial en una zona rural de Texas.
A media hora al este de Austin, al pasar el aeropuerto, el tráfico empieza a despejarse y surgen las llanuras del centro de Texas, dejando atrás la próspera ciudad.
En determinado lugar de la carretera principal de dos vías, un giro a la izquierda dirige a los automovilistas hacia la ruta 1209 que une las granjas con los mercados.
A simple vista, no parece un lugar adecuado para un centro tecnológico avanzado, pero eso es precisamente lo que Musk, el individuo más adinerado del planeta y uno de los más cercanos colaboradores del presidente Donald Trump, anticipa.
Los registros judiciales señalan que una imponente estructura de metal, finalizada en los últimos meses, será la nueva ubicación de X, su red social.
A corta distancia, un gran emblema de The Boring Company, la firma de infraestructura de Musk, se encuentra impreso en uno de los costados de otra oficina. Y al otro lado de la carretera 1209 hay una planta de SpaceX en expansión que produce equipos de internet por satélite Starlink.
Al igual que la mayoría de los potentados tecnológicos, Musk había fijado desde hacía tiempo su residencia y su oficina en Silicon Valley.
La mudanza a Texas de quien alguna vez apoyó al partido Demócrata es parte de una tendencia más amplia en el ámbito tecnológico y también parece indicar su propia evolución ideológica.
En este lugar, el suelo es (comparativamente) económico, hay una gran cantidad de trabajadores tecnológicos capacitados en la cercana Austin, y las normativas locales apoyan el crecimiento.
BBC NEWS MUNDO
