Buenos Aires, 14 feb (batalladeideas.com).- El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha vetado a los docentes del distrito manifestar en las aulas opiniones sobre «religión, sexualidad, género, etnia y política» durante el ciclo escolar que inicia este mes, lo que provocó la queja de educadores y legisladores.
El Reglamento Escolar 2025 indica que a los docentes se les prohíbe «manifestar, durante las clases, opiniones o comportamientos deliberados que puedan influir, confundir y/o perjudicar a los menores en asuntos relacionados con religión, sexualidad, género, etnia, política partidaria u otros temas de igual importancia».
Asimismo, el reglamento establece que si estos asuntos emergen por iniciativa de los alumnos, los docentes deben comunicarlo al equipo de dirección escolar para que actúen los «equipos especializados».

La presentación esta semana del nuevo reglamento llevó a la denuncia de Vanina Biasi, diputada nacional del PO-FITU (Partido Obrero y Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad), quien ayer rechazó la normativa en su intervención en una sesión de la Cámara Baja sobre una reforma electoral.
«Este reglamento limita la actividad educativa y es un mecanismo de persecución», comentó a EFE Biasi, quien anticipó que su grupo político presentará una propuesta para que se elimine la normativa.
La denuncia hecha por la diputada fue respaldada este jueves por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), uno de los sindicatos docentes más importantes del país, que se opuso al nuevo reglamento «por restringir la libre expresión, fomentar prácticas que favorecen la persecución de los educadores e imponen el silencio acerca de las preocupaciones y necesidades de los estudiantes».
«El Ministerio no lo informó hasta que regresamos a las escuelas», declaró a EFE Vanesa Gagliardi, secretaria de Acción Social de la organización docente Ademys, que ha programado para la próxima semana una asamblea para discutir el asunto.

«Esta modificación se realiza sin consultar a la comunidad educativa, que somos los que formamos las escuelas, sin implementar ningún proceso democrático», añadió Gagliardi.
Consultada por EFE, la formadora de maestros Sabrina Flax afirmó que la obligación de los docentes de reportar las expresiones de los alumnos «es una persecución abierta» y destacó también que los «grupos especializados», que de acuerdo al nuevo reglamento actuarían en esas circunstancias, no están presentes.

El debate ocurre en un ambiente de tensión debido a la política educativa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que el mes anterior detuvo el acceso a los contenidos sobre derechos de género y diversidad establecidos por la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) y llevó a cabo una «revisión neutral» de estos, sin especificar quiénes realizarían la evaluación. EFE
Con Informacion de SWISS INFO. CH
