Caracas, 13 marzo (batalladeideas.com).- La extracción de petróleo en Venezuela tuvo una ligera caída de 6.000 barriles diarios en febrero, logrando un promedio de 1.025.000 bpd, de acuerdo con el informe más actualizado de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). A pesar de la disminución del 0,5 % en relación a enero, la nación logró sostenerse por segundo mes seguido por encima del millón de barriles por día, un logro que no se conseguía desde junio de 2019.
No obstante, la producción actual todavía está muy por debajo de los niveles históricos de principios de este siglo, cuando Venezuela llegó a los 2,89 millones de bpd. Esta caída refleja los retos que enfrenta la industria petrolera nacional, exacerbados por las sanciones internacionales y la carencia de inversión en infraestructura.
La nueva resolución de Estados Unidos de cancelar la autorización concedida a Chevron, que le permitía colaborar con Pdvsa, incrementa la incertidumbre en la situación. Se estima que la participación de Chevron era de aproximadamente 200.000 bpd, lo que podría afectar considerablemente la capacidad de producción del país. La empresa debe interrumpir sus actividades en Venezuela antes del 3 de abril, lo que provoca inquietud entre especialistas y miembros del sector.
El mandatario Nicolás Maduro afirmó que, a pesar de las limitaciones, los yacimientos petroleros seguirán funcionando y se pondrá en marcha un programa del gobierno para reforzar la autonomía de la industria nacional. Asimismo, enfatizó la apertura de Venezuela para acoger inversiones internacionales en sectores como el petróleo, gas y petroquímica.
Al mismo tiempo, la discusión política se agudiza. Desde el oficialismo, se señala a grupos opositores y a compañías extranjeras por influir en la decisión de Washington, mientras que los líderes opositores culpan al Gobierno por la pérdida de oportunidades económicas.
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