Rio de Janeiro, 1 junio (batalladeideas.com).- La selección brasileña tiene una deuda con su afición después de 24 años sin conquistar el trofeo mundial. No obstante, en la edición de 2026, el equipo entrenado por Carlo Ancelotti se presenta nuevamente como uno de los principales candidatos para alcanzar las etapas finales.
A pesar de la duda sobre la participación de Neymar, el técnico italiano se mostró contento luego del abultado 6-2 contra Panamá en el estadio Maracaná, un resultado que mejora el estado anímico del equipo antes de su viaje a Estados Unidos.
«El asunto Neymar ya es cosa del pasado, ahora debemos centrarnos en nuevos aspectos favorecedores», afirmó Ancelotti entre risas durante la rueda de prensa.
Uno de los aspectos más notables es el rendimiento de Raphinha, la estrella del Barcelona, quien ya tiene claridad sobre las expectativas que se centran en él para el torneo mundial.
Ancelotti no escatimó en halagos al describirlo como el mejor futbolista del mundo para explotar los espacios libres, afirmando que tendrá total libertad creativa.
«Le solicito que se mantenga a la altura de la línea defensiva, ya que pienso que es el mejor del mundo penetrando en profundidad», aclaró el entrenador en Río de Janeiro.
Además, especificó que no lo ve como un delantero centro convencional, prefiriendo que maximice su calidad y creatividad en el ataque sin limitaciones posicionales estrictas cuando el equipo controla el balón.
Incertezas favorables para el equipo titular.
El partido amistoso frente al equipo panameño proporcionó al experimentado entrenador nuevos aspectos para considerar antes de establecer su once inicial. Aunque la inclusión de Raphinha parece garantizada, Ancelotti opta por mantener en secreto al resto del equipo.
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