El director ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, ejerce una presión prolongada para desmantelar sus operaciones en Venezuela. El presidente Trump contempla ampliar el permiso de la empresa petrolera.
El mandatario estadounidense, Donald Trump, está evaluando la ampliación de la licencia de Chevron para operar en Venezuela y, simultáneamente, establecer aranceles a otras naciones que adquieran petróleo de la nación caribeña, de acuerdo con lo reportado este viernes por el medio estadounidense Wall Street Journal (WSJ).
Esta medida surge tras la orden de Trump a comienzos de marzo a la compañía petrolera de Estados Unidos de disminuir sus actividades en el país sudamericano durante un periodo de 30 días, un hecho que causó inquietud en el sector energético y en la geopolítica de la región.
De acuerdo con WSJ, Trump manifestó su voluntad de rectificar su elección durante un encuentro el miércoles con Mike Wirth, el director ejecutivo de Chevron, y otros ejecutivos de alto nivel en el sector energético.
El plan en estudio no solo contemplaría la ampliación de la licencia de Chevron, sino también la aplicación de aranceles o sanciones económicas contra países que sigan adquiriendo petróleo de Venezuela, como opción a su política de presión e intervención contra el gobierno venezolano.
Chevron, que constituye aproximadamente un cuarto de la producción de petróleo de Venezuela y un tercio de sus exportaciones, sostiene que su egreso del país podría desestabilizar aún más la economía de Venezuela y propiciar que China y otros competidores de Estados Unidos incrementen su impacto en la economía.
En realidad, para Venezuela, Chevron representa la colocación de aproximadamente 230 mil barriles de petróleo diarios (b/d) en Estados Unidos, pagados a precio de mercado. Considerando que, de acuerdo con el presidente Nicolás Maduro, Venezuela bombeó 1 millon 58 mil b/d en febrero. Según ese dato, la participación de Chevron en la producción total de petróleo del país no excede el 25%. Por otro lado, este monto de ventas no representa un ingreso neto para el país. La entidad recibe beneficios en su papel de socio y también retiene una porción de estos beneficios para la recuperación de la deuda de PDVSA.
Mike Wirth ha llevado a cabo una intensa campaña de cabildeo en Washington, donde se ha reunido con miembros del gabinete de Trump, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, con el objetivo de pedir una prórroga de al menos 60 días más allá del periodo establecido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos el 3 de abril.
No obstante, Marco Rubio, cubano-estadounidense, es considerado la voz principal para frenar el desarrollo de Venezuela y, de acuerdo con el WSJ, sostiene que Chevron respete el plazo inicial para abandonar Venezuela, sosteniendo que las actividades de la empresa petrolera han estado «inyectando miles de millones de dólares en las arcas» del Gobierno de Venezuela.
La elección de Trump de anular la autorización de Chevron a comienzos de marzo representó una transformación drástica en comparación con su posición en enero, cuando asignó al emisario especial Richard Grenell para negociar con Maduro. Como consecuencia de dichos diálogos, Venezuela pactó reanudar los vuelos de deportación de migrantes y liberó a seis prisioneros estadounidenses. Por otro lado, al menos otros siete ciudadanos de Estados Unidos continúan en prisión en la nación.
Con la informacion de teleSURtv.net.
