Santiago de Chile, 11 mayo, batalladeideas.com.- Esta nueva variedad de arroz denominada «Jaspe» no es un transgénico, sino el fruto del cruce de una semilla chilena con otra de origen ruso, la cual tolera mucho mejor los climas extremos.
En las tierras del sur de Chile, cada vez más afectadas por la sequía, una nueva variedad de arroz promete revolucionar su producción: con menor cantidad de agua, soporta condiciones climáticas más severas sin reducir su rendimiento.
A lo largo de milenios, los seres humanos han inundado los arrozales para erradicar las malas hierbas y prevenir plagas, sin embargo, la falta de agua ha fomentado una búsqueda de nuevas metodologías para producir el alimento más consumido a nivel mundial.
En la localidad de Ñiquen, en la región del Ñuble, situada a 400 kilómetros al sur de Santiago, el ingeniero agrónomo Javier Muñoz, de 25 años, solo experimentó la inundación de los terrenos destinados al cultivo del cereal.
Sin embargo, gracias a una investigación científica llevada a cabo en sus tierras, consiguió disminuir a la mitad el uso de agua y conservar una producción comparable.
«El cultivo de arroz ha sido tradicionalmente inundado; conseguir realizar un cambio tan significativo es histórico», comenta a la AFP.
La técnica fue creada por la científica chilena Karla Cordero, del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA). Motivada por la sequía que afecta a Chile desde hace 15 años, vinculada al cambio climático según las autoridades, Cordero desarrolló un arroz más resistente.
Esta nueva variedad, denominada «Jaspe», no es un transgénico, sino el producto del cruce entre una semilla chilena y otra de origen ruso, que soporta mejor climas extremos.
Cordero plantó la nueva semilla utilizando el Sistema de Intensificación del Cultivo de Arroz (SRI), creado en 1983 en Madagascar por un clérigo francés.
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