Banner

China ha logrado un milagro de la crisis de Boeing: convertir la fuga de helio de la Starliner en un gran avance militar.

Redacción Batalladeideas
4 Min Read

Pekín, 24 feb (batalladeideas.com).- Lo que inició como un inconveniente en una aeronave, con repercusiones significativas para Boeing y la NASA, se ha convertido en un hallazgo de gran relevancia.

Hace unas semanas, los dos astronautas “atrapados” en el espacio tras salir hacia la Estación Espacial Internacional el 5 de junio en la nave Starliner, recibieron una excelente noticia: se había decidido anticipar su regreso. Para Boeing, no obstante, el fracaso de la misión aún está lejos de concluir. En realidad, la empresa está buscando vender por partes su problemática división espacial. Lo más reciente: al parecer China ha extraído «petróleo» del principal inconveniente de la Starliner.

El dilema de Boeing como motivación. En un asombroso giro tecnológico, investigadores chinos parecen haber convertido la grave crisis que enfrenta a la NASA (y especialmente a Boeing) en una revolución en la propulsión espacial. La cápsula Starliner de Boeing experimentó diversas fugas de helio que afectaron sus sistemas de propulsión, dejando a los dos astronautas varados en la Estación Espacial Internacional.

Ese acontecimiento trasformó al helio, un gas extremadamente liviano usado habitualmente para presurizar combustibles líquidos, en un emblema de fragilidad técnica. En este momento, científicos chinos han identificado esa misma vulnerabilidad como una oportunidad excepcional para crear una tecnología innovadora, que tiene el potencial de transformar tanto el sector militar como el aeroespacial.

Impulsión sólida mediante helio. Un grupo de investigadores, dirigido por Yang Zenan de la Universidad de Ingeniería de Harbin, ha mostrado en un estudio reciente publicado en la revista Acta Aeronautica et Astronautica Sinica de qué manera la inyección controlada de helio puede aumentar significativamente el rendimiento de los motores cohete de combustible sólido.

En concreto, encontraron que al inyectar helio a través de pequeños poros (aproximadamente 2 mm) en la cámara de combustión, se puede incrementar la eficiencia específica del motor en un 5.77%. Asimismo, al calibrar con exactitud la relación entre el helio y los gases de combustión (una parte de helio por cada cuatro partes de gas combustible), los investigadores lograron triplicar instantáneamente el empuje del motor, aumentando del 100% al 313% de acuerdo con los requisitos operativos.

Beneficio: ocultación térmica y falta de visibilidad. La aplicación del helio no se restringe a optimizaciones en potencia o impulso. Una de sus ventajas más importantes se encuentra en la significativa disminución de la temperatura de los gases de salida. El helio, debido a su gran ligereza (con una masa molar de apenas 4 g/mol en comparación con los 29 g/mol de los gases comunes de combustión), expande y enfría el chorro de escape, reduciendo su temperatura hasta en 1.327 grados Celsius.

Esta reducción térmica conlleva una disminución drástica en la señal infrarroja de los misiles impulsados por esta tecnología, lo que los hace prácticamente indetectables por los sensores infrarrojos utilizados por satélites militares contemporáneos como los Starshield de SpaceX y sistemas interceptores como el SM-3 Block IIA.

Con Informacion de XATAKA

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *