Pekin, 11 feb (batalladeideas.com).- Crear una planta de energía solar en órbita de un kilómetro de ancho es uno de los proyectos más audaces propuestos por los científicos chinos, capaz de producir energía durante todo un año.
Planean situarla a 36.000 kilómetros de la órbita geoestacionaria y consideran que es una respuesta efectiva a las demandas energéticas de la humanidad, dado que la luz solar es diez veces más intensa fuera de la superficie terrestre, según informes de medios internacionales.
La estación, que presenta numerosos desafíos logísticos y técnicos, contaría con paneles que captan energía para luego ser transmitida a la Tierra mediante ondas de radio a receptores, es decir, de manera inalámbrica.
Este proyecto chino forma parte del progreso de los planes que el país asiático ha tenido desde 2014, ya que desde ese año se ha propuesto el desarrollo de satélites de energía solar o Sps, también llamados estaciones solares espaciales Ssps.
Ciertos medios especializados señalan que hace más de diez años, China propuso un plan a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Agencia Espacial China, para edificar en 2030 una estación prototipo que produzca un megavatio de energía y en 2050 otra de un gigavatio.
No obstante, el concepto de los Sps ha sido explorado desde hace años, de hecho, en los años 70 otras organizaciones analizaron estos proyectos para abordar las crisis del petróleo que vendrían. Sin embargo, se llegó a la conclusión de que este tipo de infraestructuras implicaban elevados costos y complicaciones técnicas para la época. China ahora considera hacer esto factible.
Su idea consiste en producir electricidad mediante grandes paneles solares y, utilizando microondas o láseres, recoger la energía con vastas antenas que se activan a distancia y se transforman nuevamente en electricidad.

El lanzador.
Para que el proyecto sea viable, los científicos también tendrían que crear otros componentes como el cohete. Por ejemplo, se calcula que la estación experimental tendría una masa de 660 toneladas y mediría 600 por 300 metros.
Transportar todo esto al espacio implica aproximadamente 17 lanzamientos de cohetes, esto únicamente para la estación experimental central prevista para 2030, mientras que la estación de un gigavatio de potencia para 2050 tendrá 10.000 toneladas y 20 kilómetros de longitud, lo que requerirá 143 lanzamientos.
En relación a esto, el cohete Long-March-9 ya se encuentra en proceso de desarrollo, según la DW. Es un transporte reutilizable capaz de elevar al menos 150 toneladas, además, se considera un cohete que también se utilizará en otros proyectos como la base de investigación lunar de China para 2035.
No se puede determinar con precisión cuándo se finalizará un proyecto de esta envergadura; todo dependerá de si los investigadores logran superar los desafíos técnicos y logísticos. Sin lugar a dudas, esto se convertiría en una fuente de energía más limpia para la humanidad.
La nación asiática está llevando a cabo otros proyectos para la producción de energías sostenibles e inagotables utilizando técnicas como la fusión nuclear a través de su Tokamak Superconductor Experimental Avanzado (East, en inglés).
Antecedentes
Ya en 2023, el Instituto Tecnológico de California, en Estados Unidos, informó sobre un prototipo de energía solar espacial lanzado a órbita en enero de ese año, que demostró capacidades de transmitir energía inalámbrica.
Se referían a un demostrador de energía solar espacial que utiliza una técnica de transmisión de microondas ligeras flexibles que son impulsadas por chips electrónicos personalizados.
De acuerdo con la información del portal web del instituto californiano, los chips se fabrican con tecnología de silicio de bajo costo. Hay otro experimento que realiza Islandia y una empresa británica. Para 2030 quieren construir una estación solar para abastecer entre 1.500 y 3.000 hogares.
Consideran que puede ser posible convertir la energía eléctrica y alimentar directamente a la red convencional, proporcionando una fuente limpia y renovable las 24 horas del día, aun en condiciones adversas del clima, frente a las centrales solares tradicionales actuales que dependen de las condiciones climáticas.
Hay otras compañías que están en la competencia por este sector como las estadounidenses Lockheed Martin y Northrop Grumman, así como la Agencia Espacial Europea y la japonesa Jaxa.

Con Informacion de BATALLADEIDEAS.COM
