Cali, 14 octubre, (batalladeideas.com).- Sostenidos en la creencia de que «se puede transformar y que hay un futuro más prometedor», más de cien familias del caserío Naranjal, en el departamento del Valle del Cauca, en el suroeste de Colombia, han optado por cultivar frutas y café en lugar de coca, con la certeza de que lo que producen cuenta con comprador asegurado.
«Lo más positivo es que estamos logrando alejar a los jóvenes de la ilegalidad, ya que nuestros hijos habrían cultivado lo mismo que sus padres y abuelos cultivaban: la coca, pues no había otra opción», señala a EFE Diana Cano, residente de Naranjal y presidenta de la Asociación de Cultivadores del Cañón del San Quinini (Asoculsan).
Asoculsan reúne a 400 productores, de los cuales el 40 % son jóvenes, que están dedicándose al cultivo de cacao, ají, café y frutas cítricas como naranjas, limones, lulo y maracuyá, entre otros, confiando en que la venta está asegurada.
«No ha sido fácil», comenta Cano, madre soltera, quien logró que en su pequeño pueblo de coloridas casas que se aferran a la ladera de la montaña, donde predomina el verde, visitara Carlos Calleja, presidente del Grupo Éxito, dueño de la mayor cadena de supermercados en Colombia.
Acuerdos con compañías
El Grupo Calleja de El Salvador compró el 86,5 % de la participación del Éxito el año pasado.
«El Éxito adquiere directamente todo lo que generamos y eso impulsa la economía de Naranjal. Por eso la gente de aquí está convencida de que lo legal es útil», señala Cano, segura.
Para la mujer, se ha superado la época en que otros gobiernos afirmaban que era necesario eliminar los cultivos ilegales como la coca, base de la cocaína, sin ofrecer alternativas.
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