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Científicos se apresuran a investigar el daño oceánico causado por los incendios en Los Ángeles.

Redacción Batalladeideas
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Los Ángeles, 18 feb (batalladeideas.com).- En un reciente domingo, Tracy Quinn manejó por la autopista Pacific Coast para analizar los daños ocasionados en la costa por el incendio de Palisades.

La línea del agua estaba cubierta por las cenizas. Se encontraban restos incinerados de lavadoras, secadoras y aparatos metálicos dispersos por la orilla. El borde era un pantano. Las olas en la marea alta acariciaban las viviendas quemadas, llevando escombros y cenizas posiblemente tóxicas hacia el mar al retroceder.

“Resultó realmente desgarrador”, expresó Quinn, presidenta y directora ejecutiva de la organización ambiental Heal the Bay, cuyo equipo ha informado sobre cenizas y escombros a aproximadamente 40 kilómetros (25 millas) al sur de la zona afectada por el fuego en Palisades, al oeste de Los Ángeles.

A medida que los equipos laboran para eliminar lo que podrían ser cientos de miles de toneladas de sustancias peligrosas de los incendios forestales en Los Ángeles, investigadores y autoridades intentan averiguar cómo han afectado al océano los fuegos terrestres.

Los fuegos en Palisades y Eaton destruyeron miles de viviendas, negocios, vehículos y aparatos electrónicos, transformando objetos comunes en cenizas nocivas que contenían pesticidas, amianto, plásticos, plomo y metales pesados, entre otros.

Debido a que una gran parte de esto podría llegar al océano Pacífico, existen inquietudes y numerosas preguntas sobre cómo los incendios podrían impactar a la vida marina.

“Jamás hemos observado una aglomeración de viviendas y estructuras incendiadas tan próximo al agua”.

Los restos del incendio y las cenizas que podrían ser tóxicas pueden volver el agua insegura para surfistas y nadadores, particularmente tras las lluvias que pueden llevar productos químicos, desechos y otros riesgos al mar. A largo plazo, los científicos se inquietan por si y de qué manera los contaminantes urbanos carbonizados influirán en la cadena alimentaria.

El río atmosférico y los deslizamientos de tierra que afectaron la zona de Los Ángeles la semana pasada intensificaron ciertos temores.

Al estallar los incendios en enero, una de las primeras inquietudes de Mara Dias fue la polución del agua del océano. Los vientos intensos transportaban humo y cenizas mucho más lejos de las áreas calcinadas que culminaban en el océano, comentó la gerente de calidad del agua de la Surfrider Foundation, una organización ambiental sin ánimo de lucro.

Con Informacion THE ASSOCIATED PRESS

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