Ginebra, 30 dic – Hace cinco años la Organización Mundial de la Salud (OMS) era notificada sobre varios casos de una «neumonía de origen desconocido» en la ciudad china de Wuhan: era el comienzo de la más tarde conocida como covid-19, la peor pandemia del último siglo.
Un lustro después, los registros oficiales de la organización, que siguen actualizándose semanalmente, hablan de 7 millones de muertos, aunque la propia agencia sanitaria de la ONU reconoce que el número verdadero de fallecidos puede ser tres veces mayor y superar por tanto los 20 millones de víctimas.
Ello convierte a la pandemia en una de las pocas de la historia que puede contar sus víctimas mortales por decenas de millones, dudoso honor que comparte con otras como la gripe de 1918 o la peste bubónica medieval, teniendo en cuenta que éstas esquilmaron una población mundial mucho menor que la actual.
En cuando a los contagios por covid, la estadística de la OMS confirma hasta el momento 777 millones, aunque en este caso la cifra real todavía difiere más de la oficial y lo hará cada vez en mayor medida, ya que muchos de los nuevos casos, al ser leves, no son consultados a los médicos ni se diagnostican.
Con Información de AGENCIA EFE.
