Los ciberdelincuentes pueden buscar a través de bots o sistemas automatizados saber si un número se encuentra activo para intentar robarle datos personales y financieros.
Un simple timbre en el teléfono puede ser el inicio de un esquema de fraude. Según informaron autoridades como la Policía Nacional de España, se ha detectado un aumento en las llamadas telefónicas en las que, al contestar, no se escucha ninguna voz al otro lado de la línea, y al finalizar se escucha una voz robotizada.
Aunque estas situaciones pueden parecer errores técnicos, en realidad forman parte de una estrategia utilizada por ciberdelincuentes para identificar números telefónicos activos y susceptibles de ser explotados en actividades fraudulentas.
Estas llamadas, conocidas como “robo llamadas”, son generadas por sistemas automáticos o bots que marcan números al azar. Cuando una persona responde, el sistema registra que el número está activo y que el usuario está dispuesto a atender llamadas de desconocidos.
Existen varias señales que pueden indicar que una llamada proviene de un sistema automático. Una de las más comunes es el silencio al otro lado de la línea tras contestar. En muchos casos, si se espera unos segundos, una voz automatizada o una grabación preprogramada puede comenzar a hablar.
Otra pista es la ausencia de una respuesta natural a preguntas o interrupciones, lo que sugiere que se trata de un Bot en lugar de un interlocutor humano. Además, algunas robo llamadas utilizan tecnología avanzada para simular conversaciones reales, pero presentan patrones detectables.
Si la respuesta a una pregunta parece genérica o descontextualizada, es probable que se trate de un sistema automatizado. Además, si la llamada proviene de un número desconocido o de un prefijo inusual, conviene desconfiar y evitar interactuar.
Con Información de INFOBAE.
