Oklahoma, 24 junio, (batalladeideas.com).- En oposición a las corrientes de la NBA actual, en un entorno donde el apuro y la adquisición rápida de figuras son predominantes, Sam Presti optó por un enfoque completamente diferente. Lo calificaron de excéntrico, de «acumulador de picks», de soñador fuera de tiempo.
Hoy, mientras Oklahoma City Thunder conmemora su campeonato de la NBA tras derrotar a los Indiana Pacers en una memorable serie a siete partidos, el ámbito del baloncesto homenajea a su creador discreto.
La paciencia como poder extraordinario: el esquema Presti.
Mientras la liga se enfocaba en crear superequipos, Presti diseñaba una estrategia a largo plazo, marcada por derrotas deliberadas, elecciones astutas en el Draft y crecimiento interno. Desde las oficinas del Thunder, planificó cada acción como si se tratara de una partida de ajedrez a largo plazo. La reconstrucción inició cuando Oklahoma se separó de sus figuras, incluyendo a Paul George y Russell Westbrook, a cambio de varias selecciones del Draft y jóvenes con proyección.
Fue en ese escenario que llegó Shai Gilgeous-Alexander, parte del intercambio que llevó a Paul George a Los Angeles Clippers. El joven canadiense, en ese instante poco valorado, hoy es el MVP de las Finales y de la temporada regular, así como el símbolo de una franquicia que confió en él cuando pocos lo hacían.
Shai, Jalen y Chet: el nuevo trío estelar
Con uno de los numerosos picks adquiridos por Presti, el Thunder seleccionó a Jalen Williams en la posición 12 del Draft 2022, una elección que ahora se considera un tesoro. En 2022, también se unió Chet Holmgren, elegido en el puesto 2 del Draft, quien al perder su primera temporada por una lesión, este año brilló como un pilar defensivo y excelente complemento en el poste.
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