El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, expresó este domingo su preocupación tras la caída del presidente sirio, Bachar al Asad, tras la incursión insurgente en Damasco y solicitó «seguridad» para las embajadas en el estado árabe.
El Gobierno de Cuba, uno de los pocos aliados de Siria en el hemisferio occidental, expresó con este mensaje en redes sociales su primer pronunciamiento sobre el crecimiento de la coalición islamista que ha asumido el control del país y el comienzo de una incierta transición.
«Nos inquietan los eventos sucedidos en esta nación.» «Instamos a mantener la soberanía, la integridad territorial y la independencia de Siria», expresó Díaz-Canel, quien también defendió el respeto a «la seguridad de las misiones diplomáticas establecidas en ese lugar».
El comunicado de Díaz-Canel no menciona a Asad ni hace alusión a que La Habana ha respaldado al presidente sirio y a su régimen de manera clara anteriormente.
Solo hace cuatro días, el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, destacó la «importancia de mantener la soberanía e integridad territorial» de Siria debido al avance rebelde en una llamada telefónica con su par sirio, Bassam Sabbagh.
«Reiteré el respaldo y la solidaridad de Cuba hacia el pueblo y el Gobierno de Siria, ante los embates de grupos terroristas en diversas ciudades del país y la urgencia de defender la soberanía e integridad territorial de esa nación hermana», escribió en ese momento el canciller cubano.
Con Informacion de AGENCIA EFE
