Aproximadamente 200 descendientes de japoneses (nikkei) se congregaron este domingo en el cementerio de Colón en La Habana para rendir homenaje a sus antepasados mediante una ceremonia budista.
La ceremonia, realizada frente al cementerio de la colonia japonesa en Cuba, incluyó la ofrenda de incienso y la recitación de diversas oraciones, y tuvo el apoyo de la embajada del país asiático en la isla.
«El embajador de Japón en Cuba, Nakamura Kazuhito, afirmó a EFE que esta peregrinación representa una excelente ocasión para fortalecer el lazo con los antepasados, salvaguardar la cultura tradicional y, para los jóvenes, preservar su herencia japonesa.»
El embajador subrayó en su discurso ante los presentes los vínculos que conectan a Cuba y Japón y enfatizó que la comunidad nikkei es «fundamental» para las relaciones bilaterales, ya que son «un puente muy relevante» entre las dos naciones.
«Conservar el idioma es más complicado ya que solo existen tres lugares donde se enseña japonés», dijo a EFE la presidenta del comité gestor de la Asociación Nikkei en Cuba, Francisca Ponce de León Arakawa.
El grupo, resaltó Ponce de León, preserva ciertas tradiciones artesanales que comparte en talleres, como las técnicas de elaboración de mizuhiki (nudos), omamori (amuletos) y daruma (figuras votivas sin extremidades).
Japón y Cuba han sostenido vínculos políticos sólidos durante décadas, a pesar de su lejanía geográfica y cultural. Tokio ha brindado a La Habana significativas donaciones y programas de desarrollo a través de los años.
Este sábado arribó a Cuba un envío de asistencia de emergencia japonesa para los cientos de miles de afectados por la presencia del huracán Melissa, que alcanzó categoría 3 (de 5) en la escala Saffir-Simpson la semana pasada en la región oriental de la isla.
Con Información de AGENCIA EFE.
