Sídney, 06 abril, batalladeideas.com.- Los cocodrilos de agua salada estuvieron a punto de extinguirse en Australia a mediados del siglo XX. Al prohibirse su caza, la población creció, pero continúan siendo criados para carne de marcas de pieles de alta gama.
Australia es una nación singular. No tanto por su cultura, una fusión de las tradiciones indígenas y occidentales, sino porque a los ojos del resto del mundo se ha transformado en, casi, un meme.
Y esto se debe a la extraña diversidad de fauna que posee, siendo un chiste habitual el que cualquier insecto que encuentres será gigantesco y podrá acabar contigo. Entre ellos se encuentran los cocodrilos, que aunque no son tan exóticos, han sitiado a un pueblo completo.
La localidad es Darwin, y los 100.000 cocodrilos que la circundan pertenecen a una especie muy agresiva.
La sátira. Es probable que lo hayas estado considerando, y efectivamente es así: Darwin recibe su nombre en homenaje al naturalista Charles Darwin. Fue establecida en 1869 y, a lo largo de su breve historia, ha necesitado ser restaurada en un par de ocasiones.
Una, a causa de un ataque aéreo japonés en la Segunda Guerra Mundial. La segunda por la influencia de un ciclón. Posee 150.000 residentes y es la capital más densamente poblada del Territorio del Norte del país, aunque gran parte de sus habitantes no se desplaza sobre dos piernas.
Larrakia. Darwin se sitúa en un lugar excepcional para practicar deportes al aire libre, especialmente para quienes aman los deportes acuáticos.
No obstante, dicha cercanía al océano y a uno de los escasos ríos del país trae consigo un detalle importante: una abrumadora cantidad de cocodrilos. En la actualidad, se calcula que existen más de 100.000 cocodrilos en las cercanías de la localidad, pero hasta hace poco, la situación era muy diferente.
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