Es posible que tengas algún tipo de licia espiritual.
2 Samuel 19:25-26
25 Y luego que vino él a Jerusalén a recibir al rey, el rey le dijo: Mefi-boset, ¿por qué no fuiste conmigo? 26 Y él respondió: Rey señor mío, mi siervo me engañó; pues tu siervo había dicho: Enalbárdame un asno, y montaré en él, e iré al rey; porque tu siervo es cojo.
Vale entender que tener una licia espiritual es tener diversas inconsistencias para acudir al llamado del rey, ya que este pasaje bíblico muestro en forma clara y concisa que aquel hombre al que llamo el rey David estaba muy lisiado al punto que debía depender de la voluntad de un tercero para ejecutar sus deseos.
Fíjense en algo que dice allí y es que Mefi-boset de quien menciona la escritura, fue llamado la atención del rey David porque no lo siguió, si no decidió quedarse o peor aún ir hacia un territorio de ruina, miseria y dolor.
Es posible que aquel hombre hubiese decidido en su mente seguir e ir con su rey a un lugar seguro porque quizás era su pensamiento o punto de vista, pero no contaba con la mala intención de aquel siervo de quien él dependía para moverse de un lugar a otro y aquel término engañándolo y llevándolo al abandono desviándole todo para un lugar desolado y de muerte
Mi llamado es a revisar y encontrar cuál será aquel que te ha llevado al lugar equivocado engañando su voluntad y has terminado en lugar de deshonra y temor, también aquello que te dice que está bien, pero notas que tu vida ha sido un desastre. Ojo, debes sacar ese engañador que te tiene lejos del rey Jesús y te ha atado a la enfermedad, el dolor y la infructificación al punto que has fracasado en cuanto a tu vida espiritual y te ha tenido en el mundo apartada de la verdad del Padre.
2 Samuel 9:5-7
5 Entonces el rey David mandó a buscarlo a casa de Maquir, hijo de Amiel, en Lo Debar.
6 Cuando Mefiboset, que era hijo de Jonatán y nieto de Saúl, estuvo en presencia de David, se inclinó ante él rostro en tierra.
—¿Tú eres Mefiboset? —preguntó David.
—A sus órdenes —respondió él.
7 —No temas, pues en memoria de tu padre Jonatán he decidido beneficiarte. Voy a devolverte todas las tierras que pertenecían a tu abuelo Saúl y de ahora en adelante te sentarás a mi mesa.
CONCLUYO:
El rey Jesús te ha mandado a llamar y quieres que vengas, ha él por qué tiene preparado un lugar para ti en el palacio. Debes saber que está dispuesto a devolverte lo que te pertenece y por aquel o aquello que te engaño te robo por años, ahora es el tempo de seguir el camino al rey y es por medio de Israel su nación y su cultura a través del cual él nos espera con los brazos abiertos.
Vamos decídete subir en el asno para que una vez ensillado te lleve al rey directamente y es el Espíritu Santo.
