El primer parche de cardiomiocitos obtenidos de células madre cultivadas en el laboratorio, inyectado como una injersión, ha mostrado una retención extendida (hasta seis meses) y mejoría dependiendo de la dosis en la pared del corazón, tanto en macacos saludables como en los que padecen insuficiencia cardíaca provocada. Los estudios corroboraron la retención celular y la vascularización efectiva.
Estos descubrimientos respaldaron la aprobación de un estudio clínico en seres humanos, en el que se corroboró la revascularización en un paciente con fallo cardíaco severo.
Los resultados de esta investigación han sido cruciales para la aprobación del primer ensayo clínico del mundo para reparar el corazón de personas con insuficiencia cardíaca avanzada mediante implantes de músculo cardíaco de ingeniería tisular desarrollados en el laboratorio.
“Ahora disponemos, por primera vez, de un trasplante biológico cultivado en laboratorio, que tiene el potencial de estabilizar y fortalecer el músculo cardíaco”, resaltan los investigadores.
El equipo, liderado por Wolfram-Hubertus Zimmermann, director del Departamento de Farmacología y Toxicología del Centro Médico Universitario de Alemania, que incluye a un español, ha destacado que este parche no solo mejora la función cardíaca, sino que también contribuye a la regeneración del tejido dañado.
Compuestos por hasta 200 millones de células, los parches mejoran la función cardiaca mediante la revascularización (formación de nuevo músculo cardíaco) y las técnicas de imagen y el análisis de tejidos confirman que las células del músculo cardíaco implantadas se mantienen con inmunosupresión y refuerzan la función de bombeo del corazón.
“Los parches contribuyen a una mejora de las contracciones del músculo cardíaco y esto se traduce en una mejora del bombeo de todo el corazón. Así es al menos como interpretamos nuestros hallazgos en el mono y esto es también lo que estamos investigando en los pacientes”, explicó, en rueda de prensa online, Zimmermann,
Una evaluación inicial del parche en macacos Rhesus ha establecido los cimientos para el primer estudio en humanos. Se han tratado 15 pacientes con dosis variables de células madre incorporadas en el parche y se tiene previsto progresar hacia un ensayo de fase III, debido a los excelentes resultados alcanzados en seguridad, según indicaron los científicos en su conversación con los periodistas.
Este progreso promete una respuesta revolucionaria para la insuficiencia cardíaca avanzada y ha sobrepasado los desafíos a los que se habían visto sometidos proyectos anteriores que empleaban células madre, las cuales se consiguían mediante inyecciones en el miocardio o bien liberando las células en las arterias cardíacas para que se dispersaran por el tejido cardíaco.
Con la información de NoticiaAlMinuto.
